
Así mismo después de pasar un buen día de campo, compartir nuestra afición y disfrutar de la naturaleza, pasamos a un conocido restaurante del pueblo donde además de las buenas vistas que ofrece por su enclave, degustamos las comidas típicas de la zona disfrutando de la compañía de los compañeros y como siempre pasando un buen rato entre risas, bromas y charlas.
Dado que estas salidas suelen ser un tanto light, y no se dispone de mucho tiempo para dedicar de lleno a la fotografía, ni tampoco ofrecen oportunidades para dedicar el trabajo a un apartado especifico; las fotos que se toman, casi siempre son más a título descriptivo y representativo, que a calidad. Aquí dejo unas cuantas de las que tomé y espero que los compañeros consiguieran algo más decente que esto.
